RRC/Caracas: El gobierno de Venezuela, liderado por Nicolás Maduro, solicitó apoyo a las Naciones Unidas (ONU) en respuesta al despliegue de buques militares estadounidenses en el Caribe, cerca de sus aguas territoriales, considerando esta acción como una «amenaza grave» a la paz y seguridad regional.
Según reportes, el gobierno venezolano envió una carta al coordinador residente de la ONU en el país, Gianluca Rampolla, denunciando específicamente la presencia de un submarino nuclear estadounidense, el USS Newport News, y otros activos militares, argumentando que violan el compromiso regional de desarme y resolución pacífica de conflictos, además de contravenir la Carta de la ONU.
La misiva pide el cese inmediato del despliegue militar, garantías verificables de que Estados Unidos no desplegará ni amenazará con usar armas nucleares en América Latina y el Caribe, y la convocatoria de una conferencia regional para abordar estas acciones.
Este movimiento se produce en un contexto de tensiones elevadas, ya que Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, ha desplegado tres destructores de misiles guiados (USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson), junto con aproximadamente 4,000 marinos y marines, como parte de una operación antidrogas en el Caribe.
La Casa Blanca ha calificado a Maduro como un «narco-terrorista» y lo acusa de liderar el supuesto «Cártel de los Soles», intensificando las acusaciones de narcotráfico y aumentando la recompensa por su captura a 50 millones de dólares.
En respuesta, Maduro ordenó la movilización de más de 4.5 millones de milicianos bolivarianos para defender la soberanía del país y prohibió temporalmente el uso de drones en el espacio aéreo venezolano, citando amenazas a la seguridad nacional.
El gobierno venezolano también ha rechazado las acusaciones de narcotráfico como una «pantalla ridícula» para justificar operaciones de cambio de régimen, señalando la falta de pruebas sólidas presentadas por Washington.
Sin embargo, hay discrepancias en los reportes: algunos medios indican que no hay buques estadounidenses en camino hacia la región en este momento, lo que genera incertidumbre sobre el alcance y el cronograma exacto del despliegue.
Además, países como México, Nicaragua, Cuba y Colombia han condenado la escalada militar estadounidense, considerándola una amenaza a la paz regional.
En resumen, Venezuela busca el respaldo de la ONU para contrarrestar lo que percibe como una agresión militar estadounidense, mientras que Estados Unidos justifica su despliegue como parte de una operación antidrogas, aumentando las tensiones geopolíticas en la región.
